BALANCE URUGUAY SUB 20
Uruguay, completo la hazaña, se consagró en la vecina orilla y es por primera vez en su gloriosa historia campeona del mundo sub 20.
Con un grupo unido, mucha entrega, buen fútbol y garra charrúa se logró tocar el cielo con las manos.

Resultado que venía
siendo esquivo para los celestes, con dos finales perdidas como la de Malasia
1998 y Turquía 2013. La tercera debía ser la vencida y así lo fue frente a
Italia el pasado 11 de junio por 1-0.
Marcelo Broli preparo esta participación celeste con encuentros previos que disputaron para conocer el equipo, en declaraciones de los jugadores esto les beneficio mucho porque pudieron generar un grupo más unido de jugadores por la cantidad de días de concentración que debieron pasar juntos.
Uruguay consiguió su boleto en el Sudamericano que se jugó en Colombia con una excelente participación celeste, ubicándose en el segundo puesto del mismo con 7 victorias, 1 empate y 1 derrota, la cual fue en el cierre del torneo frente a Brasil.
El campeonato debía disputarse en Indonesia, pero debido a protestas de país anfitrión por la integración de Israel al certamen y falta de garantías se decidió un cambio de sede. Argentina, Perú y Qatar se postularon, pero se decidió que se celebrase en suelo albiceleste este certamen, clasificando así al país anfitrión automáticamente.
Comenzó el 20 de mayo de 2023, y el debut uruguayo fue el 22 frente a Irak, el cual lo venció con una victoria aplastante de 4-0, la cual esperanzaba al conjunto celeste. La diferencia de este seleccionado a otros es que juega diferente a lo que se acostumbra el charrúa, no se cierra en el fondo los últimos minutos a esperar que no te conviertan gol, sino que hasta que el juez no pite el fin del partido; no paran, no se dan por vencidos, dan todo sin importar nada.
Esto fue lo que llamó la atención, un Uruguay que no se deja vencer, que no pega, que a base de buen futbol obtiene resultados y hazañas gloriosas. En el segundo partido del grupo el rival fue el más duro de la copa, Inglaterra planto bandera y goleo 3-2.
Este partido fue un antes y después, porque a pesar de la derrota frente a los ingleses, los pibes no se quedaron chiquitos, intentaron hasta último minuto remontar y esta entrega el público se la reconoció, en ese mismo momento el clic que podían de verdad ser campeones les llego tanto a ellos, como al hincha.
Frente a Túnez, Uruguay salió con la mentalidad ganadora que acostumbra esta generación y arraso en el partido tácticamente llevándose el resultado por la mínima. Con esto clasifico a octavos de final como segundo de grupo, con 6 puntos a 1 del líder Inglaterra.
Aunque a muchos no le gustó la idea de clasificar en el puesto dos del grupo, fue una ventaja para los celestes, ya que los colocaba contra un rival accesible como lo fue Gambia, los charrúas despacharon por 1-0 el partido y se inflaron el pecho para continuar.
El rival que era más atemorizante era Brasil, pero sorpresivamente un día antes de jugar frente a Uruguay cayó 3-2 frente a Israel, resultado que convenía y en la cabeza de los uruguayos era lo mejor que podía pasar porque se abría el camino hacia la final sin cruzarse con rivales de tanta dificultad como lo son siempre los brasileros.
Que estos no estuvieran no quiere decir que todo sería fácil, aunque la celeste venciera cómodamente a Estados Unidos por 2-0, se debía enfrentar a los poderosos subcampeones de Europa que habían vencido al jogo bonito.
En el partido más duro de la copa, Uruguay se enfrentó a Israel y logro obtener su pase a la final venciéndolo 1-0, llegando a una final del Mundial sub 20 luego de 10 años. La gran cita estaba pactada para el 11 de junio, pero previamente se enfrentaron Israel con Corea Del Sur, que venía de caer frente a Italia por 2-1. Este partido previo le dio el tercer lugar del campeonato a los israelíes.
Pero este encuentro dejo el terreno de juego en pésimas condiciones, debido a la sequía y los pozos que resultaron del partido anterior, no había mejor escenario para que un uruguayo que toda su vida jugo en la cancha del barrio desplegara su fútbol.
Ese 11 de junio, a la hora 18:00, una noche mágica más para los celestes, en este partido se pudieron apreciar muchas faltas desleales del conjunto tano, muchas de ellas dirigidas al pequeño 10 charrúa, Franco González. En un partido muy trabado, una pelota muy confusa y peleada en el área al minuto 86, Alan Maturro logro dominarla 3 veces con el empeine para dejársela a Luciano Rodríguez que la metió.
Ese grito de gol fue un desahogo, y lo que necesitaba el equipo que se fue todo a buscar la victoria porque sabían que solo restaban 4 minutos de partido, más los 7 que adicionaría el árbitro Gleen Nyberg para tocar el cielo con las manos.
Al 90+7 llego el final, y ese grito atrapado que no pudo soltarse en 1997 o 2013 se dio, salió como un rugido de las gargantas uruguayas: "Uruguay noma, Uruguay que no ni no."
Estos juveniles, gurises, pibes, guachos, jugaron como si fueran futbolistas con años de trayectoria, lo dieron todo y la vida les recompenso. A veces el fútbol no es justo, pero esta vez sí lo fue, el que más entrego si gano y pudo disfrutar de la gloria eterna de ser campeón del mundo.
Este seleccionado tuvo jugadores claves que sacaron el equipo adelante como Alan Maturro, lo veías cantar el himno con las medias bajas, la camiseta dentro del pantalón y con la mirada fría. No era él, sino que era la mismísima reencarnación del gran capitán Obdulio Varela, con su juego rudo, feroz e imponiendo respeto en la zaga, por momentos se ponía el equipo al hombro y hacía jugadas dignas de estar en un altar.
Franco González, el "Cepillo" petiso, encarador, picante, y rápido, fue clave para Uruguay, el juvenil salido de Danubio no le peso para nada portar la 10 de su país y respondió de la mejor manera, con goles, gambetas, caños y una entrega que fue digna de un gigante. Héctor "el mago" Scarone se apoderó de él, sacando a pasear a unos cuantos defensas, recibiendo faltas fuertes y aguantando todo.
Sebastián Boselli fue otro de los puntos fuertes de este Uruguay, este gurí jugo todo el mundial al mejor nivel, no se achicó en ningún momento ante nadie, sabía para lo que estaba preparado y entrego hasta la última gota de sudor para lograr su objetivo.
Que podemos hablar de Andres Ferrari, sufrió un desgarro, Uruguay se quedó sin 9 y el botija forzó su cuerpo al máximo, jugo sentido, pero defendió la camiseta de su país como nadie.
Anderson Duarte, un master class de cómo ser un buen suplente, por lesiones le toco salir a la cancha frente a Gambia. Este desenvaino el cañón que tiene en el pie y coloco el balón en donde las arañas ponen su nido de un riflazo. Convirtió en Octavos de final, Cuartos de Final y en Semifinal, dejando así una actuación memorable.
En el arco estuvo el muro Randall Rodríguez, el cual para muchos fue el verdadero Guante de Oro de este mundial, ya que mantuvo 6 porterías en 0 y solo le convirtieron 3 goles en ese mundial. En la copa fue un guardameta aguerrido, que tapo todo lo que se le tiró al arco y atajo con una seguridad digna de un golero con muchísima experiencia.
Estos y otros como lo son Mateo Ponte, Matías De Ritis, Fabricio Diaz el mejor 5 de la copa, el poli funcional Rodrigo Chagas, La perla Luciano Rodríguez. Devolvieron la ilusión a los uruguayos y nos hicieron otra vez soñar en grande y creer que en el futbol todo es posible.
Esta generación, lleno de esperanzas a nuestro pueblo y estaremos agradecidos eternamente por todo lo que dieron desde el minuto uno, simplemente son los mejores del mundo.
